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Más allá de los requisitos legislativos, entendemos la percepción espacio-temporal como un elemento básico del esquema corporal que los niños y niñas deben desarrollar en esta etapa educativa.
Pero, ¿por qué trabajarlo en el área de Educación Física?
Primero)
La relación entre la percepción y la acción está bien establecida en los estudios psicológicos. Así, la conducta motora se controla a través de los sentidos y las propias experiencias perceptuales posibilitan nuevas formas de acción. Y de manera coordinada, percepción y acción son el sustento del desarrollo cognitivo (Lafuente y Gil, 2019).
¿Qué quiere esto decir? Que es necesario posibilitar experiencias motoras en los niños que favorezcan sus procesos perceptivos.
Actuar en el ambiente, teniendo en cuenta las limitaciones espaciales y temporales que el propio medio nos da, nos ayudará a comprender e interiorizar dichos aspectos
Segundo)
Porque los niños de la etapa de educación infantil aprenden con representaciones basadas en la acción o enactivas, tal y como señaló Bruner (1964, citado en Luna, 2019). Experimentar la vida de manera sensorial y motora permite a los niños conocer el mundo de una manera muy efectiva y significativa.
Tal y como concluyen Boggio y Omori (2017) en su tesina, "los niños necesitan la vivencia corporal para interiorizar nociones, sobre todo nociones espaciales" (p.3) Y añaden que este logro repercutirá en el desarrollo cognitivo y emocional del niño.
Tercero)
Porque el desarrollo cognitivo de los niños de infantil limita la comprensión de la realidad al uso del cuerpo, al aquí y ahora, a lo visible. "Tanto el cuerpo como el espacio son más vividos que representados" (Ramiro, Navarro, Vera y Menacho, 2019, p.125). Por eso, la orientación espacial empieza en el propio cuerpo y a partir de él se establecen las relaciones con los demás y con los objetos.
Además, dado que el concepto de tiempo es más abstracto y subjetivo, tarda más en asimilarse y en un primer lugar se reconoce apoyándose en los propios desplazamientos corporales y en la secuencia de los mismos (antes, después).
Siguiendo la propuesta de Piaget (citado en Lucena, 2019), primero accedemos al tiempo y espacio vivido (a través de las propias experiencias y rutinas) y después accedemos al espacio percibido (de manera directa con la vista en el caso del espacio y a través del espacio en el caso del tiempo)
Cuarto)
Porque, tal y como señala Rael (2009), la estructuración espacio-temporal es un requisito para el aprendizaje de otros contenidos académicos en otras áreas: matemáticas, plástica, música, conocimiento del medio y, sobre todo, de la lecto-escritura. Además tendrá un impacto relevante en la adquisición de hábitos de orden, trabajo y convivencia.
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